Cuando alguien nos mira a los ojos, puede causarnos diferentes emociones.
Nos puede intimidar.
Nos puedes avergonzar.
Nos puede ilusionar.
Nos puede enamorar.
Nos puede excitar.
Nos puede acongojar.
Nos puede entusiasmar.
Pero nunca pensé que pudiera hacer daño, quizás exagere, pero es comparable a que te descompongan.
Si fuera así, sería simples trozos llenos de arañazos y heridas. Algo parecido a un masoquista.