Que rara se me hace la espera del invierno sin poder pensar
que me cobijaré entre tus brazos cuando venga el frío. Este claramente invitará
a la nostalgia, la muy puta no se pierde ninguna estación. Nos la encontraremos
de frente en cada esquina que doblemos en esta pequeña ciudad.
Peor sería encontrarnos a nosotros mismos ¿no crees? , porque nos perdimos hace mucho tiempo. Sería como esos incómodos reencuentros en los que al dar dos besos, de repente te dan la mano. En los que nervioso intentas decir ‘¿Qué tal?’ con un enorme nudo marinero en tu garganta. Entonces llega lo peor, de nuevo otra despedida, rezas por que vuestros labios no se rocen al daros dos besos de cortesía y entonces, dice ‘Hasta luego’ agachando la cabeza mientras se marcha. En ese momento te paras a pensar, ‘Esperaba algo más’.
El invierno hace lo mismo. Viene, te incómoda, se va y te
deja un mal sabor de boca. Ya sabes a quien te pareces.
Peor sería encontrarnos a nosotros mismos ¿no crees? , porque nos perdimos hace mucho tiempo. Sería como esos incómodos reencuentros en los que al dar dos besos, de repente te dan la mano. En los que nervioso intentas decir ‘¿Qué tal?’ con un enorme nudo marinero en tu garganta. Entonces llega lo peor, de nuevo otra despedida, rezas por que vuestros labios no se rocen al daros dos besos de cortesía y entonces, dice ‘Hasta luego’ agachando la cabeza mientras se marcha. En ese momento te paras a pensar, ‘Esperaba algo más’.