¿Quién puede decir que está listo para saltar al vacío?
Y una vez que has saltado.
¿De qué sirve llorar por los precipicios?
Que claro tuvimos siempre lo de equivocarnos, ¿eh?
Por favor, dile al amor que me rindo.
¿De qué sirve este rastro de heridas hasta ti que he dejado en el porsiacaso de mis otras vidas?
Al menos, no quedan prisioneros en esta matanza, y al menos puedo jugar a los miedos sin tener que asustarme tanto de mí.
Gracias por los fantasmas, empezaba a pensar que te habías llevado todo.
Sigues doliendo más que tu belleza.
Pesando, es decir.
He limpiado el olvido, ten cuidado no te resbales al salir.
Fui yo. Me alejé incapaz de hacer all in en nuestra apuesta.
Lo estropeé y luego dije: no quiero un amor estropeado.
La fuerza se me fue por las letras e hice daño, que es lo que he hecho toda mi vida.
Te cambié por miles.
Que valían millones.
Menos que tú.
(Escandar Algeet)
17 de noviembre de 2014
19 de septiembre de 2014
Manual de instrucciones de una niña imantada.
Cuando una niña imantada se encuentra en paradero desconocido no necesitas recorrer cada acera y cada rincón. Debes ir allí donde solían gritar, donde solía huir con él, donde suele romper ventanas, donde siempre llueve, donde el aire pesa por culpa de la nostalgia o a un callejón sin salida.
Pocas veces tienes la suerte de encontrarla al borde de un edificio apunto de hacer equilibrismo sobre un cable que no lleva a ninguna parte. Si logras hallarla será sólo por unos segundos, ya que ella es capaz de evaporarse, zambullirse entre la niebla y dar largas brazadas para perderte de vista, o quizás la veas desaparecer entre cristales, de vasos que ella misma estalla.
Llevo bastante tiempo siguiendo su rastro, estás en lo cierto, sólo me deja cristales, niebla y precipicios. Da igual cuanto tarde en encontrarla, me da igual pasar a través de ventanas rotas, me da igual nadar entre niebla, me da igual cruzar vacíos sobre cables que no tienen final. Porque me he dado cuenta, de que poco a poco, irás cayendo cada vez más en su gravedad.
Niño imán.
1 de mayo de 2014
Cuando te vayas- Manolillo Chinato.
"Cuando te vayas
apenas diré nada.
Me quedaré con tus ojos
llenos de lágrimas de olvido.
Susurraré al viento,
que es mi amigo,
que siempre te acompañe y te cuide
como si estuvieras conmigo."
apenas diré nada.
Me quedaré con tus ojos
llenos de lágrimas de olvido.
Susurraré al viento,
que es mi amigo,
que siempre te acompañe y te cuide
como si estuvieras conmigo."
22 de abril de 2014
Ven, llévate el mal tiempo.
Sin ti, todos los días era invierno, cuando nos odiamos huracanes de viento, juntos una terrible ola de calor, si nuestras miradas se cruzan nos va a temer hasta el mismísimo Poseidón
6 de abril de 2014
Francisco M. Ortega Palomares
"Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de sentido,
las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas,
las frases que estén hechas,
los que nunca saludan y los malos profetas.
Me fatigan los dioses bajados del Olimpo
a conquistar la Tierra
y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden clines
en los pasos de cebra,
los que enferman de cáncer
y los que sólo son simples marionetas.
Me aplasta la hermosura
de los cuerpos perfectos,
las sirenas que ululan en las noches de fiesta,
los códigos de barras.
el baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la línea recta.
Me enervan los que tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido,
parado frente al mar mientras que el mundo gira."
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de sentido,
las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas,
las frases que estén hechas,
los que nunca saludan y los malos profetas.
Me fatigan los dioses bajados del Olimpo
a conquistar la Tierra
y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden clines
en los pasos de cebra,
los que enferman de cáncer
y los que sólo son simples marionetas.
Me aplasta la hermosura
de los cuerpos perfectos,
las sirenas que ululan en las noches de fiesta,
los códigos de barras.
el baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la línea recta.
Me enervan los que tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido,
parado frente al mar mientras que el mundo gira."
19 de enero de 2014
¿Y nuestro Fénix?
Donde hubo fuego, quedan cenizas. Y de esas cenizas, puede nacer un ave Fénix. Si este muere, vuelve a revivir, y así hasta que el fuego permanezca vivo.
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