En vez de tanto prometer, dedicaros a mantener las que ya habéis hecho.
Antes yo prometía a diestro y siniestro pero cambiaron totalmente mi forma de ver las promesas.
Desde mi punto de vista cuando haces una promesa se crea un vínculo entre la persona a la que le das tu palabra y tú. Y hasta que no la cumplas no podrás librarte de ese hilo que os une. Quizás, sean promesas constantes entonces deberás comprometerte a cargar con ella el tiempo establecido o a lo mejor, toda la vida. Puede sonar como una gilipollez enorme pero, para mí se ha convertido en algo muy importante y sobre todo intento cumplir o mantener siempre mis promesas. La memoria me juega malas pasadas y por eso, todas las mañanas al despertar veo esto. De alguna manera, consigue ayudarme a levantarme y pensar que aún quedan muchas promesas por cumplir. ¿No?