17 de noviembre de 2014

Un invierno sin sol.

¿Quién puede decir que está listo para saltar al vacío?

Y una vez que has saltado.

¿De qué sirve llorar por los precipicios?

Que claro tuvimos siempre lo de equivocarnos, ¿eh?

Por favor, dile al amor que me rindo.

¿De qué sirve este rastro de heridas hasta ti que he dejado en el porsiacaso de mis otras vidas?
Al menos, no quedan prisioneros en esta matanza, y al menos puedo jugar a los miedos sin tener que asustarme tanto de mí.

Gracias por los fantasmas, empezaba a pensar que te habías llevado todo.

Sigues doliendo más que tu belleza.
Pesando, es decir.

He limpiado el olvido, ten cuidado no te resbales al salir.

Fui yo. Me alejé incapaz de hacer all in en nuestra apuesta.
Lo estropeé y luego dije: no quiero un amor estropeado.
La fuerza se me fue por las letras e hice daño, que es lo que he hecho toda mi vida.

Te cambié por miles.
Que valían millones.
Menos que tú.

                                                                  (Escandar Algeet)